domingo, 18 de diciembre de 2011

NORMALIDAD Y BULLICIO



Transcurre tranquila la semana con los fastos de la Green Capital. Nuestros ediles viajaban a Bruselas a recoger el libro, el alcalde sonreía, los más entregados pedaleaban para encender el cartel y la ciudad se mostraba complacida ante el galardón, esperando que traiga algo más que el verde. En las Juntas Generales, esa Institución tan desconocida para casi todos, se discutían los presupuestos sin sorpresas, aparte de la intriga que el vocero del PNV se esforzaba en dar al sentido de su voto, que al final era la abstención como estaba previsto – al fin y a la postre el PP es el aliado fiscal del PNV en esa pacata reforma emprendida con los desarmonizados tributos -. Todo normal. Pero de Madrid siempre llega el bullicio y no podía faltar con la decisión de la Mesa del Congreso al dictaminar que, los tan esperados miembros de la plataforma Amaiur, no podían tener grupo propio en esa casa, que es la de todos. Les falta una décima en un territorio, Navarra, y tamaña falta les deja fuera, en una rígida, y nunca aplicada, interpretación del Reglamento. PP-Basagoiti sentencia que no hay mayor torpeza que ponerse a favor de Batasuna. ¡Curiosa forma de ecuanimidad política la que se aplica en ocasiones! No es extraño que sean muchas las voces que lo critiquen ya que casi todos los grupos políticos se han beneficiado de interpretaciones generosas en estas cuestiones forzando al Lehendakari a calificarlo de error político de importancia. Pero, como los tiempos han cambiado, los afectados se muestran tranquilos pero preocupados y anuncian recurrir a los Tribunales, en un discurso de su portavoz Arrekondo, digno de la diplomacia británica o vaticana, al que no se le mueve ni un rizo cuando comparece ante los medios. Y además anuncian que el domingo va a ver comunicado de reparación del daño a las victimas, a todas por supuesto. Vamos, que si no fuera por la crisis, por el paro insoportable, por el intento cada vez más explicito de reducción del Estado de Bienestar, por los ataques al empleo público, por el aumento de las desigualdades sociales, por la especulación financiera que nos deja sin crédito, por la “ocurrencia” de los mini empleos y alguna otra cosilla, estaríamos en el mejor de los mundos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Impresionante blog, tremendo éxito mediático, una opiníon en todo él... como se lea con esta intensidad en el periódico noticias de alava....