Asistimos a un mundo lleno de cambios. De ideas, de modelo de vida, de sistemas productivos y también de valores. Y si no, díganme ustedes quién podría concebir hace nada, que el viejo e inamovible axioma de “mujeres y niños primero” o “el capitán se hunde con su barco” saltara hecho trizas por el de “sálvese el que pueda” dicho por el mando de la nave que, curiosamente, se había “caído” a un bote salvavidas junto al primer y segundo oficial. La voz de alarma para la evacuación, debió de ser tenue ya que solo la oyeron sus directos oficiales, aunque al parecer también había una joven rubia “junto” al capitán (no se indica como de “junto” ni su posición relativa: arriba, abajo etc.) en el momento de colisión. Sorprendente sin duda. Como también sorprende que algún directivo de las empresas del sector financiero que propició la crisis, que embargan o piensan hacerlo a más de cincuenta mil hogares por impago y especulan con los fondos europeos recibidos para facilitar el crédito a las industrias y emprendedores, se jubile con una pensión superior a los 56 millones de euros. ¿Qué habrá que hacer para que te quede tan jugosa pensión? Prefiero no pensarlo porque mi conciencia flaquea. No se qué pensaran los ¿100…? empleados que se irán al paro como consecuencia de la fusión y creación de Kutxabank mientras se sigue manteniendo el secreto sobre las retribuciones de sus directivos, que esperamos no sean tan escandalosas. Todo cambia a nuestro alrededor. Y las noticias sobre el futuro económico también, y siempre a peor. No se ponen de acuerdo cuándo vamos a salir de la crisis, cuándo vamos a empezar a generar empleo o cuándo vamos a poder respirar. Desde Europa nos llegan recomendaciones de lo que tenemos que hacer que, ¡qué casualidad!, siempre coinciden con lo que piensa la patronal en cuanto a la flexibilización de los empleos y recortes de gasto, y nunca con el incremento del ingreso vía impuestos sobre el capital, las transacciones económicas o las grandes fortunas. Será casualidad. Pero a nuestro alrededor crecen los pisos en venta, los negocios que cierran y la preocupación por el empleo, o mejor dicho, por su perdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario