Reconozco que el pasear descansa el ánimo y tonifica al cuerpo. Y que en los tiempos en que vivimos hace falta mucha de esa medicina natural tan asequible a todos los bolsillos. Pero después de seguir los acontecimientos políticos de esta semana pasada, creo que será necesario un apropiado suplemento específico para no caer en la desesperación, o lo que es peor en la melancolía. Espero también, que las personas que transitan a mí alrededor, bien por desconocimiento o por sabiduría, no sean victimas de los mismos males. Porque, ¿cómo se puede sentir uno, cuando después de un mes de diatribas sin fin, planes de desalojo, petición de condenas para quién asesina, y todo tipo de manifestaciones de rechazo, cuando llega el momento resulta ser todo como el parto de los montes? Les omito las explicaciones que han dado los actores del desaguisado por no dañarles su intelecto. Un compañero de calle me decía: - ¿y para esto tanto lío? -, pues si, así es. Y también son dignas de consideración y estudio, las reacciones de unos y otros al discurso del PNV-Diputado General de Bizkaia Sr. Bilbao. Las de fuera del Tripartito y las de dentro del mismo, que ya se sabe: para que queremos enemigos si tenemos compañeros de partido. Pero hemos de estar contentos pues a pesar de todo lo que pasa en este pequeño país tibetano, en curiosa comparación de nuestro Lehendakari, estamos bastante mejor que en algunas otras Comunidades. Aquí al menos, todavía no se ha firmado ningún acuerdo - en
se muestran aquí las colaboraciones que desde el año 2004 viene realizando el autor en la contraportada del Diario de Noticias de Álava.
domingo, 27 de abril de 2008
A PASEAR
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