Ahora que ya somos unos expertos
en economía y hemos entendido lo de la deuda y los puntos básicos, se nos
presenta un nuevo reto: comprender y analizar las encuestas. Esto parecía fácil
cuando los resultados coincidían con la lógica, pero se vuelve camino
intrincado cuando aparecen datos contradictorios. Eso han sido los que nos
avanza el CIS en el País Vasco en relación en el resto de España. Y ahí se
encuentra el problema: lo que es válido allende el Ebro no lo es para las
antiguas Vascongadas. Rápidamente los entendidos hablan de poca
representatividad de la muestra, o del tiempo en que se ha hecho: antes del
comunicado, y por tanto no contempla el efecto del mismo,- aunque no se sabría
decir a quién beneficiaría esta nueva situación - Pero estas mismas premisas se
han dado en muchos otros lugares y sin embargo sus resultados son aceptados con
naturalidad cuando reflejan que el PP arrasa. ¿Por qué aquí debemos ser una
excepción? De acuerdo que las encuestas son interpretables y que dependiendo
del modelo de análisis empleado, jugando con las simpatías de voto y las
tendencias, los resultados se pueden llevar hacia la orilla más conveniente,
pero ¿por qué aquí marchan en dirección contraria al resto? La predicción a la
que me refiero, por si algún lector todavía no está al tanto, es la que dice
que se estima un resultado de 7/6/3/3 para PSOE, PP, PNV, AMAIUR. Lo que aparentemente
para muchos es sorprendente, para otros una manipulación escandalosa y para el
resto un error histórico. Todo cabe, pero permítanme que manifieste mis dudas
sobre el sentido inexorable del voto que se va a producir el próximo día 20N.
Me resulta difícil de asumir que las concretas circunstancias que se han dado
en Euskadi, con la llegada de un gobierno apoyado por los dos grandes partidos
estatales, tan denostado por muchos pero que afronta ya la segunda parte de su
mandato, no marque ninguna diferencia con el resto del Estado en donde la lucha
entre ellos ha sido encarnizada. Irlanda mejora con su pacto de salvación entre
partidos y Grecia renuncia al referéndum por un gobierno de concentración.
¿Habrá sido Euskadi una adelantada y de ahí el reconocimiento de los
ciudadanos? Lo siento era solo una idea…

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