domingo, 17 de febrero de 2008

HABLANDO

Pasear por nuestra ciudad empieza a ser complicado e incluso peligroso. -¡qué exageración, pero si dicen que es modelo de ciudades para los peatones! – Bueno, bueno yo se lo que me digo. El viernes sin ir más lejos, a eso de las ocho de la mañana, que la ciudad ya se ha despertado y unos se dirigen corriendo al trabajo, otros a recoger a los nietos para llevarles al colegio y algunos funcionarios a tomar un carajillo para empezar bien la jornada, el paso de la Virgen Blanca, por donde estaba Cueto, ¿recuerdas?, era un estrecho pasillo en el que se cruzaban peatones y enormes excavadoras, o dumper, o como se llamen esos tremendos cacharros que mueven materiales de un lado a otro en las obras. – Pero… ¿por ahí no pasa el tranvía, no? - ¡Qué va!, son las obras del cambio de imagen de la plaza, que ahora va a ser en cuesta y con unas pedazo baldosas como las que ponen los gallegos y no esas obleas de la Plaza de Correos, llenas de grietas – Bueno, por lo menos eso saldremos ganando, si sobrevivimos claro – Lo que ya no se es si lograremos salir con bien de la calle General Álava, porque si tenemos la mala fortuna de coincidir con dos tranvías mientras vamos a comprar, con lo estrecho que se está quedando… - ¿Pues…? – Pues eso, que ahora ya no se cabe, y con las vías en funcionamiento y el trenico ese que por lo visto no mete ruido, lo mismo acabamos en manos de Lauzurica .- ¡Vaya por Dios!, ya será menos, que si vamos tirando con la hipoteca del hijo, el paro de la pequeña y lo de la próstata, también sería mala suerte que nos vaya a atropellar ahora el tranvía – Eso dice mi cuñada, que se vinieron a vivir a la capital cuando les expropiaron las tierras por lo de la autopista, que Vitoria antes era más tranquila y que nos conocíamos todos – Ya, pero no teníamos lo de la catedral, ni se veían turistas, ni por la calle se oían lenguas distintas como ahora, que parece esto la ONU – si, antes algo de vasco y poco más, en fin, que todo cambia, ¿la espuela en el Tolo? – que no, que está también en obras. - ¡Anda que…!

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