se muestran aquí las colaboraciones que desde el año 2004 viene realizando el autor en la contraportada del Diario de Noticias de Álava.
domingo, 18 de marzo de 2007
SE HAN VUELTO A EQUIVOCAR
“Encontrar a las mujeres en todas partes y no solo donde los hombres vayan a buscarlas” fue el anhelo de Clara Campoamor hace ahora 76 años. Son precisamente esos muchos años los que han tenido que transcurrir para que un gobierno se haya atrevido a seguir los pasos de aquella gran mujer que consiguió, desde su puesto de diputada, el voto para las mujeres en nuestra recordada II República. Bien es cierto que pagó caro por ello y que fue rechazada por sus propios compañeros de Izquierda Radical, por los de derechas y también por los socialistas de Indalencio Prieto que veían en el voto femenino un peligro, al pensar que éste iba a ser mayoritariamente para las derechas y sus ideas conservadoras. Se equivocaron, no fue así y en el año 1933 ganó el Frente Popular las elecciones, ya que las mujeres demostraron tener su propio criterio y votar lo que les pareció más conveniente. Nadie se acordó entonces de Clara Campoamor y quizás nadie la pidió disculpas. Había quedado fuera del Congreso y de la vida política la que tanto había hecho por el sufragio universal. Más tarde enferma en el exilio recordaba que ese derecho al voto fue lo poco que quedó de la República tras la llegada del dictador. Y volvía a tener razón. Murió en Laussanne en 1972 sin haber vuelto a su tierra ya que el régimen franquista no se lo permitió. Si lo hizo su cuerpo para ser incinerado en San Sebastián a petición suya. El 15 de marzo de 2007 quedará en el recuerdo por haberse aprobado la Ley de Igualdad y por haberse reparado el olvido de quien tanto hizo por esa igualdad, en palabras de varios de los intervinientes. También quedará escrito en la historia que algunos de aquellos conservadores y de derechas que defienden las mismas ideas que rechazaron el voto universal en 1931, se abstuvieron ahora alegando que la Ley se queda corta. ¡Lo que hay que oír! Ahora las cuotas son anticuadas e innecesarias, dicen. Pero la presencia de la mujer en los órganos directivos de la sociedad en general, dista mucho de ser aceptable. Parece que para algunos tampoco es aceptable que esto cambie. Esto, y tantas cosas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario